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viernes, 14 de diciembre de 2012
CELEBRANDO...
¡5º ANIVERSARIO DE ESTE BLOG..!
Agradezco a todos los visitantes que hacen posible que este blog siga existiendo después de cinco años de esfuerzos. Ustedes son la única y verdadera motivación para continuar en la búsqueda de información relacionada con las casas más influyentes del siglo XX. En particular quiero dar las gracias a las personas que estando cerca de mi me sugieren mejoras en la presentación de los datos (que pronto se habrán de incorporar) y me ayudan a buscar información, a digitalizar imágenes y a capturar textos, a todas ellas gracias. Del mismo modo a quienes han tenido la gentileza de darse de alta como seguidores de este blog, espero que la información proporcionada siga siendo de interés para ustedes.
A la espera de seguir contando con sus visitas, les envío un cordial saludo y mis mejores deseos para el próximo año. Gracias de nuevo.
Fredy Ovando Grajales
sábado, 8 de diciembre de 2012
CASA SCHRÖDER
THE SCHRÖDER HOUSE
Ida van Zijl
(FRAGMENTO)
Gerrit Rietveld called Truus Schröder 'a small miracle' in the book he gave her as a present on her seventieth birthday. The house he had built with her some thirty-five years earlier is also a small miracle and marked the start of their enduring collaboration and love.
The house still surprises and moves all the passers-by who pause near the viaduct over the Prins Hendriklaan and allow their gaze to travel along the facades. The house at number 50 stands out clearly and cheerfully against the other houses of drab masonry in the street. Seen from here, the top right-hand corner of the building is a horizontal band of continuous glazing; the transparent view into the interior is an inviting foretaste. A second surprise awaits those who accept the invitation and cross the threshold Behind the front door lies a small hall that leads via three steps up to a half-landing, which gives access to the spiral staircase leading to the first floor. On climbing the stairs, as soon as visitors are at eye-level with the upper floor they see a space that is bathed in light that floods in from all sides. This is space in the literal, pure sense of the word.
The house has three levels the cellar; the ground floor with the compact hall, a kitchen/diner, an office, a room for the domestic help and a studio; and the first floor with the open-plan living space. Nowadays the house lies almost hidden between the motorway viaduct, which was raised in 1963 and later provided with a noise barrier against the speeding traffic, and the row of houses that it abuts. The situation in 1924 was quite different it was the lost house on the edge of the city, where the Prins Hendriklaan crosses the Laan van Minsweerd and continues as the road to Bunnik.
On the southeast side of Utrecht lay an extensive area where development was forbidden, because it formed part of the New Holland Waterline (Nieuwe Holiandse Waterlinie), a nineteenth-century military defense line. In case of an attack from the south or east this low-lying land would be inundated and defended from the forts built at regular intervals along the defense line. In the urban development plan by H. P Berlage and L. N. Hoisboer dating from 1920, the Laan van Minsweerd was to be extended towards the northeast the Schröder House was built on the small parcel of land remaining.
[...]
El texto procede del libro VAN ZIJL, Ida. Gerrit Rietveld. London, Phaidon Press Limited, 2010, p. 47.
Información seleccionada y editada por Fredy Ovando Grajales para el blog Biblioteca de Arquitecto(s).
miércoles, 5 de diciembre de 2012
INFORMACIÓN A LOS LECTORES
OSCAR NIEMEYER HA FALLECIDO
Una lamentable noticiaOscar Ribeiro de Almeida de Niemeyer Soares (Río de Janeiro, 1907), Oscar Niemeyer, el último superviviente de los grandes maestros de la arquitectura del Siglo XX, el poeta de la curva, el pensador polifacético que encantó al mundo con la sinuosidad y la belleza estética de su prolífica obra, ha fallecido a los 104 años en Río de Janeiro. Tras haberle ganado una sucesión de pulsos a la muerte, ilusionado con celebrar su 105 cumpleaños el próximo 15 de diciembre rodeado por su esposa, Vera Lúcia, sus nietos, biznietos y tataranietos, Niemeyer no ha resistido el último embate de la enfermedad y la vejez. Deja atrás una interminable lista de premios y reconocimientos, entre los que constan el Pritzker de Arquitectura (1987), el Príncipe de Asturias de las Artes (1989) o la Royal Gold Medal del Royal Institute of British Architects (1998).
Más información en: http://cultura.elpais.com/cultura/2012/12/06/actualidad/1354753630_397205.html
sábado, 1 de diciembre de 2012
CASA FARNSWORTH
MIES VAN DER ROHE CUMPLE 101 AÑOS
Revista Summarios 144
Marina Waisman, directora
EDITORIAL
En estos tiempos de aceleración de la historia un siglo parece un periodo enorme de tiempo. Un siglo es el pasado remoto, algo ya ajeno a nuestra vidas actuales, algo que ha entrado en la historia distante. Sin embargo, en estos años, 1986 y 1987 respectivamente, cuando se cumple un siglo del nacimiento de dos de los más grandes arquitectos de esta centuria, Mies van der Rohe y Le Corbusier, ellos ocupan aún intensamente los debates, las investigaciones, las negaciones y las reivindicaciones. No parece haberse agotado el interés en sus propuestas de modernidad, y la prueba más concreta es quizá la reciente reconstrucción de sus obras paradigmáticas del periodo de manifiestos y proclamas: el Pabellón de L'Esprit Nouveau de Le Corbusier y el Pabellón de la Exposición de Barcelona de Mies, una operación que, si no estamos equivocados, no tiene precedentes históricos. Pues no se trata de reconstruir el escenario histórico de una cultura destruido por cataclismos humanos o naturales -como en el caso del centro de Varsovia, por ejemplo-, sino de volver a la vida, a una vida artificial, por cierto, a un edificio que se considera valioso exclusivamente en el plano de la historia de la arquitectura moderna.
Por lo demás, tanto la herencia de Mies como la de Le Corbusier están presentes en la arquitectura actual, aun cuando el viraje hacia otras lineas de pensamiento y el rechazo de las imágenes modernistas, adoptados por las huestes de avanzada de la arquitectura mundial, estén haciendo cambiar poco a poco los rasgos arquitectónicos, particularmente los referidos al lenguaje. Pero la imagen de nuestras ciudades -en particular las americanas- aún mantiene y perpetúa muchos atributos propios de aquella modernidad. Contaminados con elementos de composición clasicista, adoptando plásticas formas de objetos monumentales, o bien cubriendo audazmente espacios cada vez mayores con elementos cada vez más livianos, estos herederos de las sobrias y perfectas construcciones miesianas no pueden negar su lejano origen, pese a sus muchas heterodoxias.
Por otra parte, el desarrollo mismo de la historia produce un cambio de significado en las obras y se traslada a las de los epígonos. En poco tiempo un tipo arquitectónico puede alterar su sentido, al transformarse su entorno o al multiplicarse en un determinado ámbito urbano. Cuando conocí, en 1961, los departamentos del Lake Shore Drive, representaban un llamado al orden en un entorno caótico, de formas y colores anárquicos. Los dos bellos prismas negros, severos, perfectos, relacionados en un ángulo exacto, libres en el espacio, se convertían en un hito que daba firmeza y seguridad en medio del desorden. Cuando, diez o doce años más tarde, volví a Chicago, la proliferación del tipo ya no significaba orden en el caos, pues había destruido el perfil tradicional de muchas calles y, lo que es más grave, había creado una serie de "plazas" abiertas, sin reparo alguno, en una ciudad de clima extremo, con vientos y neviscas en invierno y un calor infernal en verano.
Durante aquel primer contacto con la obra de Mies, y naturalmente influida, como la gente de mi generación, por la angustia de la libertad tan amenazada a comienzos de la década del 40, había desarrollado -sin base alguna, por lo demás- la teoría de que el tratamiento del espacio en Mies estaba relacionado con la pérdida y la recuperación de la libertad: habría seguido así una secuencia desde la libertad total de Tugendhat y Barcelona, a la libertad condicionada, escondida dentro de los límites muy precisos de las casas-patio, ya en plena época hitleriana en que era imposible expresarla abiertamente. En tanto que en Estados Unidos, frente a una libertad que lindaba con e/libertinaje, con el caos y el desorden, Mies reconstruye la caja cerrada, aun cuando sea de cristal, y planta su objeto concreto en el espacio absurdo -que contrasta con aquel espacio ordenado durante siglos de la ciudad europea- reivindicando fuertemente el componente clásico, signo de orden y estabilidad. La dinámica de los muros lanzados al espacio, desafiando el orden secular, no tenia sentido aquí: todo el espacio era abierto. Estas lecturas a lo largo del tiempo muestran en pequeña y modesta escala la riqueza de ideas que en realidad contienen estas obras aparentemente tan simples. La "obra abierta" de que habla Eco, que incita a la múltiple lectura, es solamente aquella que es fértil en ideas.
En esta serie de artículos, que la excelente revista española A & V nos ha concedido para su publicación, encontrará el lector lecturas mucho más fundamentadas por cierto, algunas de ellas insólitas, junto a estudios de gran profundidad. Kenneth Frampton nos muestra cómo se enlazan en la concepción miesiana la tradición clásica, la innovación y la búsqueda tecnológica, a lo largo de las diversas etapas de su creación. Es un estudio fundamental para comprender la obra de nuestro autor.
Del articulo de Franz Schulze, un estudioso que ha investigado exhaustivamente la vida y obra de Mies, hemos tomado la parte que se refiere en particular a sus casas-patio, un tema no muy estudiado y que creemos de gran interés. La tantas veces comentada dicotomía entre la estructura real y la imagen arquitectónica en la obra de Mies en Estados Unidos es desnudada críticamente por Ignacio Paricio, en una nota de relevante importancia, que se liga muy bien con las observaciones de Ignasi de Solá-Morales acerca del problema figurativo que implicaba la toma de posición modernista y la forma en que lo resuelve Mies.
En su primera nota Luis Fernández-Galiano nos hace ver, por una parte, algunos aspectos conocidos de la biografía de Mies, y por otra ciertos episodios más personales que no siempre han sido revelados, y que completan la imagen de una personalidad que había sido demasiado esquematizada por la historiografía corriente. Pero en la nota final, Fernández-Galiano parece certificar la muerte definitiva del arquitecto, simbolizada por el rechazo a la erección de un edificio suyo en Londres, y por la "traición" ideológica de sus más conspicuos seguidores estadounidenses.
Ese triste final marca, por cierto, el cambio de gusto y el cambio en la concepción urbana, que no dejan de ser lógicos cuando han transcurrido entre cuarenta y sesenta años de su formulación. Erigir hoy un nuevo edificio de Mies parece inadecuado, aunque no parezca inadecuado re-erigir un viejo edificio de Mies... Por lo demás, es el clásico rechazo a los antepasados cercanos y el retorno a los lejanos: Philip Johnson repite a Ledoux, Michael Graves mima a los maestros toscanos o a los egipcios, Stirling erige torreones feudales en pleno Berlin, etcétera, etcétera. Pero aún vale la pena escudriñar en la obra de los grandes maestros de la primera parte de este siglo. Todavía parece haber muchas lecciones y muchas sutilezas para analizar, y mucha necesidad de comprender la enorme complejidad, la ambigüedad, aun la incertidumbre que asoma por debajo de las simples, claras, seguras formas de la arquitectura miesiana.
Una vez más, queremos agradecer a Luis Fernández-Galiano, director de A & V por su autorización para reproducir parte del número 6 de 1986, dedicado íntegramente a la obra de Mies van der Rohe.
M. W.
FICHA BIBLIOGRÁFICA
WAISMAN, Marina, dir. Summarios, nº 144: Mies van der Rohe cumple 101 años. Buenos Aires, Ediciones Summa, 1987 (Colección Biblioteca sintética de arquitectura) 32 p.
CONTENIDO DE LA REVISTA
1 Indice
2 Editorial
3 Fragmentos de una biografía. Luis Fernández-Galiano
7 Modernidad y tradición en la obra de Mies van der Rohe. Kenneth Frampton
19 La época de Weimar, vivienda y vanguardia. Franz Schulze
24 Tres observaciones inconvenientes sobre la construcción en la obra americana. Ignacio Paricio
29 La arquitectura como representación. Ignasi de Solá-Morales
31 Mies es menos: un centenario revisionista. Luis Fernández-Galiano
Información seleccionada y editada por Fredy Ovando Grajales para el blog Biblioteca de Arquitecto(s).
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