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jueves, 22 de marzo de 2012

CASA GROPIUS



GROPIUS:
An Illustrated Biography of the Creator of the Bauhaus

Reginald R. Isaacs

Walter Gropius (1883-1969) was a central figure in the architectural world for half a century. The late Reginald Isaacs was a longtime friend and colleague of Gropius at Harvard. Isaacs had full access to the architect's papers and originally wrote an enormous manuscript that was published only in a German translation (Berlin: Gebr. Mann Verlag, 1983-84). The present volume is that book's abridgment made accessible in its original language to a wider audience.

FICHA BIBLIOGRÁFICA
ISAACS, Reginald. Gropius: An Illustrated Biography of the Creator of the Bauhaus. Boston, Little Brown and Company, 1991, 354 p.

Información recopilada y editada por Fredy Ovando Grajales para el blog Biblioteca de Arquitecto(s).

miércoles, 21 de marzo de 2012

CASA MELNIKOV



KONSTANTIN MELNIKOV: LA CASA DEL ARQUITECTO
Frederick Starr

En una calle tranquila de Moscú, tras la destartalada verja de un patio invadido por la hiedra y los arbustos, se alzan perennemente desconchados, los muros de un, sin embargo, imponente edificio, tan insólito hoy en día como en 1927, cuando fue diseñado por Konstantin Mélnikov, su propietario y arquitecto.

Su concepción básica no puede ser más sencilla. Dos cilindros de idéntico diámetro, pero de diferente altura, se abren en un cuarto de circunferencia de tal forma que les permite interpenetrarse. En el área de superposición se sitúa una escalera de caracol que conecta los tres pisos. El comedor, el dormitorio y las áreas de servicio se concentran en la planta baja y en la mitad trasera del primer piso que tiene un techo bajo.[1] El resto del primer piso y del amplio segundo piso están libres de cualquier tabique, formando así un gran salón y taller, a doble altura. La impresionante fachada consiste en tres pisos completos de paneles enmarcados por bajas pilastras.[2] El efecto es extraordinariamente limpio y despejado. La clásica simetría que empieza en esta fachada se extiende a través del plano a la totalidad de la estructura. Un eje que une la parte posterior con la parte anterior ordena los espacios interiores tan pulcramente como los numerosos edificios clásicos que Mélnikov había estudiado cuando era estudiante en Moscú. Sin embargo, este orden básico lo alteran deliberadamente varios elementos. En primer lugar, el comedor de la planta baja atraviesa oblicuamente el eje y no se sitúa a lo largo de él. Por otro lado, la escalera en forma de espiral emplazada a un lado del área de confluencia entre los dos cilindros rompe nuevamente la simetría, obligando al visitante a confrontar cada una de las habitaciones principales, oblicuamente en vez de frontalmente. Por último, la enfatización de unas virtuales diagonales, fruto visual de la exageración con la que son tratadas las pilastras del segundo cilindro, coronadas con chimeneas esculpidas de modo expresionista, contribuye a conseguir el definitivo efecto dramático. Así, dos cilindros estables quedan transformados en formas cuyo dinamismo se impone por sí mismo, incluso a los ojos del observador más pasivo.

Evidentemente la casa de Mélnikov fue diseñada y ejecutada sin ningún compromiso. Esto fue posible porque Mélnikov era su propio jefe, inspector y contratista al mismo tiempo. Como si sintiera un placer maligno por este hecho, grabó su nombre ⎯"Konstantin Melnikov. Arquitecto"⎯ en grandes letras a través de la fachada, transgrediendo el espíritu colectivista del momento.

En efecto, Melnikov pagó personalmente el coste total de la construcción de la casa cilíndrica: 32,000 rublos. La llamada «política para la nueva economía», instituida en 1921, había vuelto a introducir la propiedad privada en ciertas áreas para que ésta se hiciera cargo de la administración de las industrias rusas, enormemente debilitadas, al mismo tiempo que permitía a la gente construir y poseer residencias privadas como una forma de combatir el aumento de la falta de alojamiento. El limitado acceso a materiales modernos en la URSS de 1927 imponía ciertas restricciones, pero, Melnikov lo aceptaba de buen grado. De hecho esta falta de material le alentaba a experimentar constantemente, con la utilización de técnicas más o menos rústicas empleadas en diseños modernos. El propio Melnikov señalaba: «La escasez nos hace buscar nuevas soluciones».[3] De esta forma los ladrillos rotos y otros desperdicios de construcción resultaban útiles. Se usaban para rellenar el espacio entre las paredes interiores y exteriores economizándose así piezas. Las paredes que parecen de hormigón vertido fueron construidas en realidad con ladrillos cubiertos de yeso.[4] El precio del hormigón era prohibitivo en 1927-28 y, Melnikov deseaba aprovecharse del trabajo de los campesinos, fácilmente disponible y barato. Estos no hubieran sido capaces de manejar el hormigón vertido, pero eran eminentemente capaces de construir con ladrillos y yeso, como lo habían hecho para edificar iglesias a través de los siglos. Paradójicamente el recurrir a una construcción con ladrillos abrió nuevas posibilidades en cuanto al aventanamiento que hubiera sido difícil de conseguir con hormigón vertido. Melnikov había observado atentamente el enladrillado de la pared de una torre del siglo XVI en Moscú que estaba siendo restaurada en aquel momento y decidió abrir de modo parecido la pared de su casa construyendo alrededor unas sesenta ventanas salientes. Cualquier ventana que él considerase más tarde innecesaria podría ser fácilmente rellenada sin alterar significativamente la apariencia exterior. De esta forma, un edificio rígidamente formal desde el exterior se convertía en altamente flexible y adaptable desde el interior, lo que denotaba una evidente voluntad de superar cualquier estricta e inmediata funcionalidad.[5]

Melnilrov también aprovechó las habilidades de sus trabajadores al diseñar los suelos y los tejados. La amplia superficie del salón y del estudio hacía que las construcciones convencionales de madera fueran inadecuadas sin paredes interiores de apoyo. Sin embargo, la presencia de soportes de cualquier tipo hubiera destruido la espaciosidad de estas habitaciones dispuestas en doble espacio. Para superar este dilema, Melnikov desarrolló un sistema único de suelos de madera «autorreforzados», en los cuales una densa estructura reticular proporcionaba la fuerza necesaria. Los obreros no tuvieron ninguna dificultad para construirla, resolviéndose la construcción de tejados planos capaces de soportar las pesadas nieves de Moscú, a partir de habilidades heredadas del pasado renovadas de modo empírico.[6]

Si bien numerosos aspectos utilitarios guiaron a Melnikov en el desarrollo de la obra, fueron criterios bien diferentes los que le influyeron a la hora de concebir el edificio como un volumen de formas cilíndricas, de marcada pureza geométrica. En efecto, la base purista de muchos de los diseños de Melnikov se sustentaba en la noción de que los elementos esenciales del arte del arquitecto eran las formas del cubo, la esfera, la pirámide o el cilindro. Ahora bien, estas consideraciones estaban también presentes en muchas de las propuestas que exponía el Expresionismo en aquel momento. Si bien Melnikov no se consideraba realmente un expresionista, su obra sintonizaba con algunas de las tendencias que éstos defendían: en lo que a la forma se refiere, el Expresionismo se había dividido básicamente en dos corrientes [7], una de las cuales prefería las bases «orgánicas» y curvilíneas del mundo biológico, mientras que la otra se inclinaba por las formas afiladas y puras de la cristalografía. Mientras Mendelsohn resumía la primera tendencia, Scheerbar adoptaba la última más plenamente. En este sentido, el Idealismo común a todos los expresionistas favorecía la atracción hacia ciertas influencias neopitagóricas y hacia el tratamiento simbólico de las formas geométricas.[8]

Melnikov llevó esta última tendencia hasta el extremo y los resultados pueden apreciarse en esa predilección por cilindros, cubos, y especialmente triángulos y pirámides. Sin embargo, y a diferencia de otros artistas rusos, Melnikov también asimiló las lecciones más importantes de la obra de Mendelsohn y las utilizó en su trabajo.[9] En efecto, ya en el Club Rusakov, Melnikov se había iniciado en las formas orgánicas del arquitecto alemán, aunque siempre sometiéndolas a una disciplina cristalina.

Pero fue en su propia casa de Moscú donde Melnikov realizó su mayor aproximación a las formas plásticas preferidas por Mendelsohn. Así, mientras la estructura, en su conjunto, es una composición «pura» y «cristalina» de cilindros; el dormitorio, con sus camas colocadas sobre pedestales cilíndricos y sus paredes curvas, perforadas por huecos hexagonales, aparece como una clara referencia a formas más «orgánicas», casi como las de una caverna, muy próximas a algunos de los diseños concebidos por Mendelsohn o Finsterlin.

Este impulso hacia el Expresionismo estuvo presente a lo largo de la carrera de Melnikov, y dejó una huella perceptible hoy en día en su arquitectura. Se trataba de una afinidad no sólo artística, sino también personal. Como los expresionistas, Melnikov estaba predestinado a enlazar dos eras, y aún así no formar parte por completo de ninguna. Utópico por instinto e idealista por convicción, esperaba que un orden social y moral perfecto iban a crecer milagrosamente del deterioro del presente, y con ello se aproximaba a la confianza que muchos de los expresionistas tenían en la regeneración espiritual y social que el Arte acabaría por imponer. En efecto, esto, más el deseo de crear «der neue Mensch» (un hombre nuevo), hacía que la utopía comunitaria expresionista fuera mucho más atractiva para los que rechazaban el cientifismo y el materialismo marxistas.[10] La regeneración podía así venir a través de una transformación súbita, o Aufbruch, y reforzaba la comparación en la mente de aquellos rusos que intentaban dar un sentido a su propia revolución.

Todos estos ideales, sin embargo, no subsistieron mucho tiempo. Encerrado durante los últimos años de su vida en su casa, su «esplumeor» particular[11], Melnikov apenas podía contemplar, vacío y perplejo, un mundo que le era ajeno: recibida con mesurado entusiasmo en 1927, la casa Melnikov pronto fue considerada el blanco principal de violentos ataques que la consideraban un «experimento sin principios». En 1937, a los 47 años, obligado por la Unión de Arquitectos Soviéticos a poner fin a su actividad creativa, Konstantin Melnikov veía su carrera truncada por un forzado y prematuro final.

Publicado en Quaderns d'Arquitectura i Urbanisme, nº 169-170, 1986, p. 36-47.
Información recopilada y editada por Fredy Ovando Grajales para el blog Biblioteca de Arquitecto(s).

sábado, 10 de marzo de 2012

CASA GEHRY



FRANK O. GEHRY
Francesco Dal Co and Kurt W Forster

Versión actualizada de la obra completa de Gehry publicada anteriormente en este blog.

The most comprehensive monograph of the world-famous architect Frank Gehry (b.1929). Revised and expanded to include his most recent projects including the New York residential tower (2011). Detailed presentation of approximately 250 buildings and projects from North America and Europe. Features all Gehry's best-known projects including the Bilbao Guggenheim Museum (1997), the Walt Disney Concert Hall in Los Angeles (2003) and the Experience Music Project in Seattle (2000). Includes essays by renowned critics Francesco Dal Co and Kurt W Forster.

jueves, 8 de marzo de 2012

CASA FISHER



CASA FISHER

Por: Nina Fisher
Traducción: Fredy Ovando Grajales


Fue el 14 de junio de 1967, Día de la Bandera, cuando mis padres, mi hermana y yo nos cambiamos a nuestra casa recién terminada que Louis Kahn nos había proyectado. Aunque sólo tenía nueve años, yo sabía desde el principio que nuestra casa era diferente. Un hombre del barrio dijo: "pienso que tendré el gusto de verla cuando se destape". En realidad, tomó un poco de tiempo antes de que la casa fuese aceptada por la comunidad.

Mis padres iniciaron su relación con Kahn en 1960, después de varias desafortunadas entrevistas con otros arquitectos del área. Aunque Kahn era más ampliamente conocido por sus edificios públicos, ellos admiraban su estilo contemporáneo, su apreciación de la luz natural y sus realizaciones visionarias. Poco los hizo pensar que se embarcaban en una aventura de siete años hasta terminar la casa y una relación de por vida con los seguidores de Kahn.

Al final, la casa se desarrolló en un par de cubos revestidos con madera de ciprés (uno para los espacios públicos y el otro para los privados) unidos en un ángulo de 45 grados y colocados sobre un basamento de piedra local.

La casa se asienta sobre una suave pendiente que tiene en la parte baja un arroyo serpenteante entre el prado y árboles al fondo. Kahn también diseñó el puente que cruza el arroyo. Un cubo más pequeño se ubica a la izquierda de la estructura principal, ocultando ingeniosamente la unidad de aire acondicionado y sirve también como almacén.

Muy pocas ventanas se abren en la fachada de la casa que da a la calle. Mientras que en las fachadas de la parte posterior se incorporaron combinaciones de ventanas rectangulares grandes y se insertaron ventanas verticales de uno y dos pisos. Para mi, las ventanas proporcionaban oportunidades únicas para jugar: Enrollaba una cuerda robusta alrededor del escritorio ubicado en mi habitación del segundo piso y salía por el hueco de la ventana, en una salida nada convencional de mi cuarto. También con una blusa desde una ventana abierta al otro lado para espiar a mi hermana en el cuarto de baño, lo que le causaba mucha molestia.

Sin embargo, el recuerdo más memorable de todos, y el más apegado al pensamiento de Kahn, era el uso que le daba a la parte superior de la ventana colocada en la sala de estar (con unos 18 pies de altura hasta el techo). Con un libro en la mano, escalaba y me acomodaba en la parte superior y sentía como si descansara entre los árboles. El sol fluía a través de los amplios ventanales, filtrado ligeramente por las hojas de los árboles de arce. Aunque Kahn no pudo haber anticipado mi uso de la parte superior de la ventana, creo que no le habría sorprendido. Él tenía una visión muy divertida de la vida. Una vez vino a cenar a la casa, cuando era yo una adolescente, y se fascinó con un pequeño juguete de plástico, lo tuvo mucho tiempo hasta que lo abandonó.

La actitud juguetona de Kahn se manifiesta en la casa. Me encantaba mostrar a mis amigos las excentricidades ocultas de mi hogar: por ejemplo, la TV oculta detrás del asiento incorporado a la ventana, las persianas de la ventana desplegable que ruedan invisiblemente en los marcos, la puerta secreta oculta donde se guarda el equipo de deportes y la gigantesca chimenea de piedra entre la estancia y el comedor que, como una pared, sube hasta la doble altura.

Recuerdo que cuando era niña Kahn hablaba mucho de la luz natural y de su variación diaria y estacional. En aquel momento no entendía mucho las delicadezas de las conversaciones de los adultos pero, de cierta manera, las raíces de la visión de Kahn expresadas en nuestra casa arraigaron de una manera muy básica. Aunque ninguna de las casas en las que he vivido después puede compararse posteriormente con mi hogar de la niñez, he sido siempre sensible a la capacidad de una casa de capturar la luz y, con ella, la comodidad. Pienso que Kahn estará contento.

El texto original en la revista A+U, Visions of the Real II, número especial, 2000, p. 202.
Información seleccionada, traducida y editada por Fredy Ovando Grajales para el blog Biblioteca de Arquitecto(s).

martes, 6 de marzo de 2012

CASA FARNSWORTH



MIES: EL PROYECTO COMO REVELACIÓN DEL LUGAR

Cristina Gastón Guirao

INTRODUCCIÓN (fragmento)
El espacio sensible

Entre 1945 y 1951, Ludwig Mies van der Rohe trabajó en el proyecto y la construcción de una casa para la doctora Edith Farnsworth, en las afueras de Chicago, en un paraje de gran belleza a orillas del río Fox. El arquitecto conocía bien el lugar, lo visitó en innumerables ocasiones durante el proyecto y la ejecución de las obras. El volumen de acero y vidrio se situó con precisión entre los troncos de los árboles que crecen en los márgenes del río, bajo las ramas de un gran arce de azúcar negro, atendiendo al curso del agua. La apariencia física de la casa, los materiales y la geometría eluden cualquier semejanza con la naturaleza que la rodea. Sin embargo, lo construido apenas altera el lugar; el proyecto contiene y trasciende sutilmente todas las circunstancias del emplazamiento. La arquitectura moderna, en la mayoría de los casos, parece estar concebida con independencia del lugar, pero más que ninguna otra, dispone de los criterios para establecer las resonancias más sutiles con su entorno. Toda la arquitectura auténtica ofrece siempre explícita o implícitamente una réplica al espacio que la acoge, al entorno al cual se incorpora.

El objeto de este trabajo ha sido estudiar el modo de afrontar la consideración del sitio en la obra de Mies van der Rohe, cómo afecta este aspecto a la concepción de sus edificios y cómo estos inciden en el lugar al que se incorporan. Se parte del convencimiento de que la precisión y exactitud de sus edificios han oscurecido otros aspectos esenciales contenidos en su trabajo. Se trata de mostrar, a través del análisis de ejemplos concretos, cómo las decisiones fundamentales del proyecto sólo adquieren pleno sentido cuando se contemplan con relación al entorno en el que se localiza el edificio.

Información seleccionada y editada por Fredy Ovando Grajales para el blog Biblioteca de Arquitecto(s).

FICHA BIBLIOGRÁFICA
GASTÓN GUIRAO, Cristina. Mies: el proyecto como revelación del lugar. Barcelona, Fundación Caja de Arquitectos, 2005 (Colección Arquia/tesis, 19) 247 p.

CONTENIDO DEL LIBRO
5 Índice
11 Prefacio, de Helio Piñón
15 Introducción
15 El espacio sensible
20 Ámbito de trabajo y estructura del libro
23 Referencias documentales
31 El pabellón de Alemania en la Exposición Internacional de Barcelona (1928-1929)
33 Mies y los espacios de exposición
37 Sobre el Pabellón de Alemania
39 Notas a la crítica
43 La elección del emplazamiento
51 Referencias documentales
75 Conclusiones
81 Imágenes de 1929
97 La Casa Hubbe, Magdeburgo (1935)
99 Mies y las casas-patio
103 Sobre la Casa Hubbe
105 Referencias documentales
127 Conclusiones
137 La Casa Farnsworth, ribera del río Fox, Plano, Chicago (1945-1951)
139 Sobre la Casa Farnsworth
141 Notas a la crítica
145 Referencias documentales
176 Conclusiones
179 Imágenes de 1951
191 La Casa en la montaña, Alpes meridionales, Tirol italiano (1934-)
191 Las casas de Mies: Werder, Neubabelsberg
197 Sobre la Casa en la montaña
199 El proyecto en la Exposición de 1947
203 Referencias documentales
227 Conclusiones
233 Epílogo
234 La elección del emplazamiento
235 La incorporación del edificio al lugar
238 La forma se impone al material: un sistema universal
240 El proyecto del sitio: la construcción del espacio exterior
245 Bibliografía
246 Créditos de las ilustraciones

lunes, 5 de marzo de 2012

NOVEDAD EDITORIAL



LUIS BARRAGÁN EN SU CASA DE TACUBAYA
Naturalezas del límite

Cruz López Viso

El pasado 28 de enero publiqué una entrada en este blog que hacía referencia a un artículo acerca de Luis Barragán de María de la Cruz López Viso, aparecido en el Boletín Académico de la Universidade da Coruña, el cual, a su vez, se derivó de una tesis doctoral leída en la Universidad Politécnica de Madrid y que ahora se presenta en formato de libro como una novedad editorial de la cual se darán más detalles posteriormente.

Resumen

En las obras de Barragán el muro se manifiesta en una primera aproximación como elemento que separa dominios de diferente naturaleza: interior-exterior, cielo-tierra... poniendo énfasis en la polaridad. ¿Qué otros límites definen su obra? ¿Cómo se materializan? ¿Qué hace que esos límites fluctúen? ¿Cuales son las variables que generan la calidad arquitectónica de los lugares? Para explorar estas cuestiones, en este libro la autora propone un enfoque fenomenológico mediante una serie de herramientas que muestran aspectos de la Arquitectura vinculados al límite. Un nuevo modo de acercarse a la obra del arquitecto mexicano, y a través de ella experimentar otras obras de arquitectura usando todos nuestros sentidos. La publicación va acompañada de los planos a escala de la casa, y un reportaje fotográfico exclusivo.

Información seleccionada y editada por Fredy Ovando Grajales para el blog Biblioteca de Arquitecto(s).

domingo, 4 de marzo de 2012

CASA VI (FRANK)



CASA VI (FRANK)
Peter Eisenman

TEXTO DE RICHARD WESTON

Peter Eisenman, el más original de los Five Architects, estaba interesado en el potencial radical del lenguaje formal abstracto de la primera arquitectura moderna. La casa VI forma parte, como su lacónico nombre sugiere, de una serie de proyectos en los que Eisenman exploró diferentes sistemas y relaciones espaciales arquetípicas. Estaba particularmente fascinado con el "espacio horizontalmente vectorializado" que emanaba a partir de un núcleo espacial denso propio del movimiento De Stijl, así como por la estratificación frontal de las superficies de muchas de las primeras casas de Le Corbusier ⎯de manera notoria en la villa en Garches y en menor medida en la Savoye⎯ elaboradas a su vez por Giuseppe Terragni en su obra.

Las primeras cuatro casas en la serie eran, en esencia, transformaciones de cubos blancos, cuyas composiciones espaciales destacaban en una serie de operaciones formales derivadas de unas "condiciones formales" iniciales, casi siempre una colección de retículas, planos y volúmenes cuya inversión, traslación y rotación de distintas formas producía unas estructuras de desconcertante complejidad, a partir de las cuales Eisenman era capaz de destilar una secuencia de espacios habitables. "Una estructura espacial lógica tal ⎯explicaba⎯ no pretende relacionarse de modo alguno con la casa de campo como símbolo cultural, sino que busca la neutralidad en lo que respecta a su significado social existente". Al igual que las estructuras minimalistas contemporáneas de Sol Lewitt y Donald Judd, las casas de Eisenman son obras herméticas y autónomas: su forma no guarda relación con el emplazamiento, ni su organización se justifica en los usos que pudiera albergar.

Para Eisenman, sin embargo, estos primeros proyectos se hallaban demasiado "condicionados culturalmente" por las ideas comunes sobre la casa. En la casa VI, construida para el fotógrafo Dick Frank y su mujer Suzanne, historiadora de la arquitectura, se propuso invertir todas las ideas preconcebidas sobre la naturaleza de la arquitectura. Obtenida igualmente a partir de una nueva serie de transformaciones gráficas, la casa no es vista ya como resultado del proceso, sino como su relato viviente. El conjunto de sólidos, huecos y planos resultantes debía ser visto no como una composición estática y cerrada, sino como invitación a su reordenación por la mente del observador, y, en este mismo proceso, el cuestionamiento de su "significado". Una serie de ranuras horizontales y verticales perforan la casa, algunas abiertas y otras protegidas por vidrio sugiriendo la existencia de una "casa virtual" de pilares o vigas ausentes. Cada "casa" dispone incluso de su propia escalera: una "real" verde que permite el acceso a la planta superior y otra roja que no conduce a ninguna parte, colgada en el aire como un signo.

Suzanne Frank aludía a "la serie de ranuras, vigas y pilares que producen, visto desde el dormitorio, un efecto tan fascinante como el movimiento de las cuentas de vidrio en un calidoscopio", pero incluso como casa para las vacaciones resultó problemática. Un pilar extraviado hacía difícil la conversación alrededor de la mesa del comedor; los invitados debían atravesar el dormitorio principal para acceder al baño; la encimare [alacena] de la cocina era excesivamente alta, una incomodidad imperdonable para Dick Frank, que era fotógrafo gastronómico y muy aficionado a la cocina; por último, el celebre caso de una "ventana" en el suelo del dormitorio principal, que obligaba a los clientes a dormir en camas separadas. En 1988 los Frank decidieron reformar la casa; tenía goteras, estaban cansados de dormir en camas separadas y de aguantar otras rarezas. Eisenman declaró que la casa había perdido matices, pero al final se reconcilió con la nueva vida dada a su obra.

Texto obtenido del libro de Richard Weston, Plantas, secciones y alzados. Edificios clave del siglo XX, p. 178-179, de la editorial Gustavo Gili.
Información seleccionada y editada por Fredy Ovando Grajales para el blog Biblioteca de Arquitecto(s).

sábado, 3 de marzo de 2012

CASA GROTTA



RICHARD MEIER HOUSES AND APARTMENTS
Richard Meier , Paul Goldberger, Joseph Rykwert and Massimo Vignelli

Versión actualizada y ampliada de un libro comentado anteriormente en este blog.

One of today’s most influential and widely emulated architects, Richard Meier began his career by designing private homes in a modernist style. A decade ago, Rizzoli published Meier’s first fourteen masterful houses; this companion volume, with an in-depth essay on the early houses, picks up where the first volume left off and documents Meier’s most recent residential projects. Meier’s style has evolved over the years, becoming increasingly complex spatially and more structurally daring. Included here are not only single-family homes, such as beach houses in California and Florida, but also sleek apartment buildings, such as the three renowned towers on Perry and Charles Streets in Manhattan, and a luxurious getaway, the Playa Grande Resort and Artists’ Colony in the Dominican Republic. More than 250 color photographs, drawings, and plans give insight into these very significant additions to Meier’s international oeuvre.

Información seleccionada y editada por Fredy Ovando Grajales para el blog Biblioteca de Arquitecto(s).

FICHA BIBLIOGRÁFICA
VV. AA. Richard Meier Houses and Apartments. New York, Rizzoli, 2007, 296 p.

CONTENIDO DEL LIBRO
8 Preface by Richard Meier
12 The Dance of Composition, by Paul Goldberger
18 Smith House, 1965-1967
24 Hoffman House, 1966-1967
30 Saltzman House, 1967-1969
36 Douglas House, 1971-1973
42 Shamberg House, 1972-1974
48 Giovannitti House, 1979-1983
54 Westchester House, 1984-1986
60 Ackerberg House, 1984-1986, 1992-1994
66 Grotta House, 1984-1989
74 Richard Meier, Platonist by Joseph Giovannitti
82 Rachofsky House, 1991-1996
100 Neugebauer House, 1995-1998
122 Southern California Beach House, 1999-2001
138 173/176 Perry Street, 1999-2002
144 Kojaian Apartment, 2003
152 Southern Florida House, 2004-2005
158 Playa Grande, 2005
172 Joy Apartment, 2001-2006
182 Malibu Beach House, 2002-2006
192 165 Charles Street, 2003-2006
206 Charles Street Penthouse, 2006-2007
218 Palace in Dubai, 2006
226 Rickmers House, 2002-2007
232 Houses in Shenzhen, 2005-2008
248 Jesolo Lido, 2003-2008
256 Prospect Park Condominium, 2003-2008
266 9900 Wilshire, 2004-2009
272 Beach House Condominium, 2004-2011
280 East River Master Plan, 2004-2012
292 Afterword by Joseph Rykwert
296 Illustration Credits