
Casas con Arte, 7
Mercedes Peláez
Casas con Arte presenta la guía de otra vivienda declarada Patrimonio de la Humanidad, la Casa Schröder de Utrecht, proyectada en 1924 por Gerrit Thomas Rietveld, arquitecto y diseñador de muebles experimentales. La casa fue proyectada en colaboración con la propietaria Truus Schröder-Schräder.
Si en arquitectura la comprensión mutua entre propietario y autor asegura la armonía de la obra, en la Casa Schröder la identidad de ambos logró una pieza maestra realizada a la medida de las extraordinarias ideas de Rietveld y del modo especial en que la señora Schröder deseaba vivir con sus hijos tras enviudar.
La Casa Schröder, una escenografía prismática de tiras y paneles correderos de multitud de colores, resultaría seguramente incomoda para quien no hubiese sido Truus Schröder. La decisión de qué paneles acomodar cada día o de cómo vestir en casa y fuera de ella para no desentonar en un ambiente inspirado por el movimiento De Stijl, dificultaría la serenidad de cualquiera tanto como calzarse zapatos ajenos.
Truus vivió, sin embargo, sesenta felices años en la casa hasta su muerte en 1985. Varios de ellos en compañía de Gerrit, que pasó de ocupar la planta baja con su estudio de arquitectura a vivir con la señora Schröder en la planta superior cuando se independizaron sus hijos.
A pesar de contar con las premisas de un edificio austero y funcional, la casa acabó siendo una obra de arte, tan singular y tan célebre como la silla Rojo y Azul de Rietveld de 1919, fecha en la que su autor se incorporó al grupo De Stijl. La silla, en apariencia tan falsamente incómoda como la casa, y está, la primera que Gerrit Rietveld construyó en su vida, fueron la causa de la fama internacional del arquitecto holandés y constituyen dos de los íconos del movimiento neoplasticista. Ambas coinciden en su trazado con las propuestas que el pintor Piet Mondrian ensayó en cuadros, maquetas y escenarios tridimensionales, obsesionados por la búsqueda de configuraciones en las que la coordinación métrica fuera extrema.
La Casa Schröder se proyectó con dos niveles, a partir de una planta central y sobre un solar de esquina. y en la actualidad parece adosada en una de sus medianerías al resto de una hilera de viviendas unifamiliares convencionales. La guía presenta, además, el resto de las viviendas que Rietveld construyó en Holanda.
2 comentarios:
Aun recuerdo el ejercicio que realice con mi amiga Esmeralda sobre esta casa...
es una construcción realmente interesante no solo por su plástica, si no también por el desarrollo ideológico de la misma demostrando que no necesitamos edificaciones monumentales para influenciar la forma de hacer arquitectura.
Por cierto, feliz día del Arquitecto... un poco tarde...
Arqui acabo de leer una frase que nos describe "Reserva para ti un poco del amor que das a los demás" Paulo Coelho.. se la dejo de tarea
atte Maria
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