
"Casa del desierto"
Palm Springs, California, 1946
Propietarios: Liliane y Edgar J. Kaufmann
Arquitecto: Richard Neutra
TEXTO DE BÁRBARA LAMPRECHT
Una década después de que Edgar Kaufmann contratara a Frank Lloyd Wright para diseñar la famosa Fallingwater en Bear Run, el mismo Kaufmann quiso construirse una casa en la Costa Oeste. Como Taliesin West ⎯el estudio veraniego de Wright situado en plena Arizona⎯ no le impresionó especialmente, se dirigió a Richard Neutra de quien esperaba un proyecto igualmente brillante pero más "ligero". Sin embargo, este "paisaje lunar" como Neutra lo llamaba, está dominado por la "Casa Kaufmann del Desierto" (de 300 m2 y 348,000 dólares de costo), un gran logro de la arquitectura moderna, con el aspecto de un avión de planta que acabara de aterrizar sobre una alfombra verde sujetada por unos pocos bloques de piedra, meticulosamente colocados.
El desierto o, mejor dicho, esta superficie salvaje y primigenia que se extiende alrededor de Palm Springs, fascinaba a Neutra. Su libro de 1927 terminaba con imágenes de casas de los indios pueblo de Nuevo México y Arizona, que elogiaba por tener sus habitaciones superpuestas, con terrazas en el tejado, y por la capacidad del ladrillo de barro de resistir las inclemencias del clima. A pesar de la pulcra precisión de la Casa del Desierto, ésta evoca el espíritu de las casas de esas tribus indias, que él tanto admiraba. Aunque tanto la Fallingwater como la Casa Kaufmann comparten un uso de la mampostería de piedra y de una ingravidez flotante, Neutra resaltó su distancia arquitectónica frente a Wright, diciendo que sus edificios "se hacían, en lugar de crecer"; él "insertaba" la casa ante este áspero telón de fondo. Descansaba sobre "cimientos" que, unidos a la obra de arte y al clima artificial, subrayaban "el tiempo, la luz blanca de la luna y el cielo estrellado".
Como en otros de sus proyectos pioneros de la década de 1940, aquí los volúmenes se disuelven de una manera relajada en el lugar, sin renunciar a la tensión de sus obras anteriores. En cambio, Casa Kaufmann destila espacio en los planos horizontales plateados que se deslizan por encima del vidrio transparente. La única verticalidad pronunciada es la chimenea situada al lado de la "glorieta", como Neutra la llamaba. Al igual que en su propia casa, Neutra esquivó hábilmente la prohibición de edificar una segunda altura, eliminando las paredes de la glorieta, excepto para la chimenea y para las láminas verticales de aluminio. Desde un punto de vista estético, estas definen un plano diáfano; desde uno puramente funcional, actúan de escudo contra el viento. Neutra también hizo excavar los cimientos y consiguió los permisos justo antes de que se ordenara detener la construcción como consecuencia de la escasez de materiales durante la posguerra.
El croquis de la planta de cuatro alas, realizado por Neutra, revela mas contrastes: el jardín penetra casi inadvertidamente, con suaves oscilaciones, en toda la casa dispuesta en ángulo recto, mientras que los frecuentes vientos y tormentas del norte de Palm Springs se representan con el sombreado de líneas diagonales. Esto anima el plano, pero también refleja la realidad: los vientos del noreste son impecables, y aún hoy, a pesar de las mejoras, de las persianas y de las paredes sólidas, arrastran hasta el interior de la casa todo lo que encuentran. Aunque tener tanto vidrio desprotegido en la parte sur de una vivienda ubicada en medio del desierto pueda parecer una locura, esto se debe a que la casa sólo iba a utilizarse un mes al año, en enero. Ciertamente, el plan de Neutra, una extroversión en el paisaje, debe mucho a Wright. Con el espacio destinado a vivienda en el centro, la planta de cruz garantiza que las cuatro alas reciban tanto luz diurna como una buena ventilación. Con todo, al terminar los dormitorios y patios en espiral, revelan un orden social específico. Se garantiza una intimidad "extrema" tanto a los anfitriones, como a los niños, al servicio y a los invitados. La única convivencia entre ellos se da en los sombreados pasillos, en las terrazas y patios exteriores. Las persianas que flaquean el largo estanque oscuro conectan el ala de invitados con el resto de la casa.
Para dar un mayor realce a la famosa cualidad "flotante" del diseño, el sistema estructural combina la madera y el acero y vidrio se deslizan hacia fuera, hacia el sureste, mientras que la construcción de cubierta y soportes de la que cuelgan las paredes corredizas se desplazan espacialmente la casa con esta. Este "brazo radial" se convirtió en el sello característico de Neutra: es la "pata araña", el cordón umbilical que fusiona el espacio y el edificio. Otro contraste se manifiesta en los materiales: la piedra neutra de Utah, que Neutra utilizó en los exteriores y en los interiores crea un vivo efecto de claroscuro que se diferencia de la lisura en los demás acabados. No obstante, la piedra está cuidadosamente cincelada, tanto en la casa original ⎯para la que Neutra adiestró a los albañiles que habían trabajado en Fallingwater, a quienes Kaufmann había hecho venir⎯ como en la restauración llevada a cabo por los nuevos propietarios a mediados de la década de 1990 y que duró cinco años.
En los canalones del sur destaca un bello detalle. En su extremo oriental, las estrechas franjas continúan un tramo, de modo que el excedente del agua de lluvia puede fluir hacia el este y caer sobre las rocas. Las gárgolas son un elemento arquitectónico conocido tanto en jardines japoneses como en las catedrales medievales. Neutra las moderniza y las convierte en un "salto del agua" que es un homenaje a la lejana Fallingwater de Bear Run.
Arquitecto: Richard Neutra
TEXTO DE BÁRBARA LAMPRECHT
Una década después de que Edgar Kaufmann contratara a Frank Lloyd Wright para diseñar la famosa Fallingwater en Bear Run, el mismo Kaufmann quiso construirse una casa en la Costa Oeste. Como Taliesin West ⎯el estudio veraniego de Wright situado en plena Arizona⎯ no le impresionó especialmente, se dirigió a Richard Neutra de quien esperaba un proyecto igualmente brillante pero más "ligero". Sin embargo, este "paisaje lunar" como Neutra lo llamaba, está dominado por la "Casa Kaufmann del Desierto" (de 300 m2 y 348,000 dólares de costo), un gran logro de la arquitectura moderna, con el aspecto de un avión de planta que acabara de aterrizar sobre una alfombra verde sujetada por unos pocos bloques de piedra, meticulosamente colocados.
El desierto o, mejor dicho, esta superficie salvaje y primigenia que se extiende alrededor de Palm Springs, fascinaba a Neutra. Su libro de 1927 terminaba con imágenes de casas de los indios pueblo de Nuevo México y Arizona, que elogiaba por tener sus habitaciones superpuestas, con terrazas en el tejado, y por la capacidad del ladrillo de barro de resistir las inclemencias del clima. A pesar de la pulcra precisión de la Casa del Desierto, ésta evoca el espíritu de las casas de esas tribus indias, que él tanto admiraba. Aunque tanto la Fallingwater como la Casa Kaufmann comparten un uso de la mampostería de piedra y de una ingravidez flotante, Neutra resaltó su distancia arquitectónica frente a Wright, diciendo que sus edificios "se hacían, en lugar de crecer"; él "insertaba" la casa ante este áspero telón de fondo. Descansaba sobre "cimientos" que, unidos a la obra de arte y al clima artificial, subrayaban "el tiempo, la luz blanca de la luna y el cielo estrellado".
Como en otros de sus proyectos pioneros de la década de 1940, aquí los volúmenes se disuelven de una manera relajada en el lugar, sin renunciar a la tensión de sus obras anteriores. En cambio, Casa Kaufmann destila espacio en los planos horizontales plateados que se deslizan por encima del vidrio transparente. La única verticalidad pronunciada es la chimenea situada al lado de la "glorieta", como Neutra la llamaba. Al igual que en su propia casa, Neutra esquivó hábilmente la prohibición de edificar una segunda altura, eliminando las paredes de la glorieta, excepto para la chimenea y para las láminas verticales de aluminio. Desde un punto de vista estético, estas definen un plano diáfano; desde uno puramente funcional, actúan de escudo contra el viento. Neutra también hizo excavar los cimientos y consiguió los permisos justo antes de que se ordenara detener la construcción como consecuencia de la escasez de materiales durante la posguerra.
El croquis de la planta de cuatro alas, realizado por Neutra, revela mas contrastes: el jardín penetra casi inadvertidamente, con suaves oscilaciones, en toda la casa dispuesta en ángulo recto, mientras que los frecuentes vientos y tormentas del norte de Palm Springs se representan con el sombreado de líneas diagonales. Esto anima el plano, pero también refleja la realidad: los vientos del noreste son impecables, y aún hoy, a pesar de las mejoras, de las persianas y de las paredes sólidas, arrastran hasta el interior de la casa todo lo que encuentran. Aunque tener tanto vidrio desprotegido en la parte sur de una vivienda ubicada en medio del desierto pueda parecer una locura, esto se debe a que la casa sólo iba a utilizarse un mes al año, en enero. Ciertamente, el plan de Neutra, una extroversión en el paisaje, debe mucho a Wright. Con el espacio destinado a vivienda en el centro, la planta de cruz garantiza que las cuatro alas reciban tanto luz diurna como una buena ventilación. Con todo, al terminar los dormitorios y patios en espiral, revelan un orden social específico. Se garantiza una intimidad "extrema" tanto a los anfitriones, como a los niños, al servicio y a los invitados. La única convivencia entre ellos se da en los sombreados pasillos, en las terrazas y patios exteriores. Las persianas que flaquean el largo estanque oscuro conectan el ala de invitados con el resto de la casa.
Para dar un mayor realce a la famosa cualidad "flotante" del diseño, el sistema estructural combina la madera y el acero y vidrio se deslizan hacia fuera, hacia el sureste, mientras que la construcción de cubierta y soportes de la que cuelgan las paredes corredizas se desplazan espacialmente la casa con esta. Este "brazo radial" se convirtió en el sello característico de Neutra: es la "pata araña", el cordón umbilical que fusiona el espacio y el edificio. Otro contraste se manifiesta en los materiales: la piedra neutra de Utah, que Neutra utilizó en los exteriores y en los interiores crea un vivo efecto de claroscuro que se diferencia de la lisura en los demás acabados. No obstante, la piedra está cuidadosamente cincelada, tanto en la casa original ⎯para la que Neutra adiestró a los albañiles que habían trabajado en Fallingwater, a quienes Kaufmann había hecho venir⎯ como en la restauración llevada a cabo por los nuevos propietarios a mediados de la década de 1990 y que duró cinco años.
En los canalones del sur destaca un bello detalle. En su extremo oriental, las estrechas franjas continúan un tramo, de modo que el excedente del agua de lluvia puede fluir hacia el este y caer sobre las rocas. Las gárgolas son un elemento arquitectónico conocido tanto en jardines japoneses como en las catedrales medievales. Neutra las moderniza y las convierte en un "salto del agua" que es un homenaje a la lejana Fallingwater de Bear Run.
El texto de Bárbara Lamprecht en Neutra de editorial Taschen.






